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Escrito Por en Dic 6, 2017 en Literatura Juvenil, Reseñas | 2 Comentarios

Temblor

Temblor

¿Héroes? Pocos, temblorosos y de afilados colmillos.

Grace es una joven de diecisiete años que se enamora de un chico, que resulta ser un hombre lobo.

Con esta simple frase se resume el argumento de esta novela juvenil. temblor

Nada más. Bueno sí, el hombre-lobo la salvó, cuando era pequeña, de morir devorada por su manada.

El argumento se completa con  una pequeña trama secundaria sin ninguna importancia.

Este es uno de los libros que crecieron a la sombra de la saga Crepúsculo,  pero en lugar de vampiro, lobo.

Se trata de una novelita romántica-erótica para chicas, que pasan de sus amigas, aficiones y estudios, y cuya única aspiración en la vida consista en dormitar en los brazos de su amante y ver pasar las nubes.

La relación de los dos protagonistas ni siquiera se podría considerar amor, se basa en una pura atracción física romanticona, sin ninguna profundidad. Y el comportamiento de ambos, en especial de Grace, una auténtica “loba” con todo el significado que tiene en castellano, se limita a una satisfacción personal basada en el egoísmo. Ni siquiera cuando ella intenta salvarle la vida lo hace por él, sino por ella misma, por no quedarse sola. Muy triste es quedarse sola si tu vida se ha limitado a abrazar a un licántropo.

La prosa de Stiefvater es buena. La novela intercala capítulos en primera persona de los dos protagonistas. El registro de lenguaje de ambos se parece demasiado. No hay diferencia entre la psicología del chico y de la chica.

Las ilustraciones tanto de la portada como de los capítulos son de gran calidad.

 

Autora:  Stiefvater, M.

Título en español: Temblor

Título original en inglés: Shiver

Año de publicación en España: 2009.

Editorial en España: SM

Valoración: Regular 

 

“Me recuerdo tendida en la nieve, un diminuto y cálido bulto rojo enfriándose en medio de un corro de lobos. Apiñados en mi alrededor, me lamían, me mordían, jugueteaban conmigo. Sus cuerpos amontonados bloqueaban el escaso calor del sol. El hielo les centelleaba en los cuellos, y sus alientos creaban sombras opacas que flotaban en el aire. El aroma almizclado de sus pieles me hacían pensar en perros mojado y hojas quemándose y me resultaba agradable y aterrador a un tiempo”.

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2 Comentarios

  1. Genial. Se nota por lo que dices que manejas un concepto de amor que supera lo que ofrece el mercado para aborregar al personal. Me da seguridad a la hora de tener en cuenta tus opiniones.

    • Gracias. Intento que sea algo más profundo

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