¡Qué poca prisa se da el amor!
¿Y si un verano descubrieras el amor en una persona inesperada?
Alejandro ha suspendido selectividad y se tiene que quedar solo a estudiar durante todo el verano en Madrid. Su madre contrata a una asistenta para que le ayude en las tareas de la casa durante su ausencia. Alejandro se llevará una sorpresa cuando la empleada que aparece en su casa tiene su misma edad y trabaja para pagarse los estudios de Derecho.
Y el verano de Alejandro, que se presentaba triste y aburrido comienza a cambiar poco a poco… Como el amor que se aproxima despacio.
Novela urbana clásica de la literatura juvenil en español. Su mayor logro es un narrador omnisciente, con gran sentido del humor, que nos introduce en los pensamientos de los protagonistas adolescentes, de manera alterna. Y también nos presenta una historia de amor juvenil nada empalagosa y muy simpática.
Escrita en los años noventa del siglo pasado algunas expresiones o situaciones pueden resultar extrañas para adolescentes actuales. Pero el libro no ha perdido ni gracia ni frescura.
Autor: Casariego, M.
Título original en español: ¡Qué poca prisa se da el amor!
Editorial: Anaya
Número de páginas: 166
Valoración: Bueno
«¿Cómo es posible que ella se haya fijado precisamente en él? Es como salir de noche a campo abierto, y fijarse en una de las miles de estrellitas que brillan en el cielo. Escoges una, y la conviertes en tuya, y la miras todas las noches, y la distingues entre todas y la quieres mucho más que a las otras, porque es la tuya y nadie te la puede quitar».